Iram Martínez / revistawego@gmail.com
“Siempre, cada vez que doy un concierto me pongo nervioso. Es algo que no se te quita con los años.” Comentaba Iván Ferreiro minutos antes de tomar el escenario de la Sala Q de Sevilla. El local estaba repleto y muchas personas se quedaron fuera ya que las entradas se habían agotado desde hacía varios días. Los que tenían entrada tuvieron que aguantar bajo la lluvia hasta que poco antes de las diez se abrieron las puertas del local.
En el backstage la banda es como una familia, hablan sobre los nervios del concierto, beben cervezas y también infusiones, que esta vez vienen muy bien a los miembros de la banda que han quedado “tocados” por el mal estado de alguna tapa que tomaron por la tarde. Read the rest of this entry ?